sábado 6 de junio de 2009

el metal

Aparezco entre dos fuegos.
Se puede pasar, pregunto al policía, me contesta, vaya por arriba. Por arriba es lo mismo, se están preparando. Entonces pase bajo su responsabilidad, señora, tiran piedras así -hace un gesto con la mano para dibujar una piedra de por lo menos 5 kilos. Entonces paso?, le pregunto todavía. Pase, pase y cierre las ventanillas. Y acelere! Acelere!.
Me quedo igual quieta.
Seguro, vuelvo a preguntarle.
Venga, pase. Corra! No mire atrás. Corra! Ahora!
Paso despacio. Calculo cuanto corre una piedra, hasta donde.
Miro a mi espalda, una ojeada solo. Si debo darme la vuelta es mejor que sepa qué vías quedaron libres, si quedaron.
Una parte de la carretera está tan quemada que la continuación debo inventármela entera.
Tu debilidad también. Era tan grande que tuve que comerme mi fuerza.
Acelere!